Objet trouvé comes from French (Memorial SDUN)

Edicions de col·laboracions Maria Lucas / Anna Comellas / altres artistesLa Chispa:
 
Cosas del azar; un día del mes de marzo, tanto María como yo teníamos sobre la mesa de nuestro estudio que compartimos en la calle Pallars dos proyectos relacionado con el libro de artista. Nuestras mentes trabajaban pensando de que forma podíamos colaborar en los dos proyectos e iniciar una interactuación de nuestros Trabajos y conocimientos: María, de encuadernación y yo, de grabado. Múltiples ideas pasaron por nuestra cabeza, pero después de un largo proceso de reflexión decidimos volver a nuestras casas sin haber tomado una decisión. Justo bajando del taller, un taller industrial de la zona del Pueblo Nuevo, nuestra vista fue directa a una caja también industrial de 4 metros de longitud por 10 centímetros de ancho. Las dos nos miramos y reconocimos en nuestras miradas que el azar había encontrado la solución. Esta caja representaba lo que conceptualmente pensábamos de uno de nuestros proyectos, relacionado con la maleta de Walter Benjamin. A partir de ahí, todo el camino creativo se fue allanando y el libro fue tomando forma a partir del azar, sin pensar que este nos llevaba también al segundo proyecto, un libro de artista relacionado con el Dada, movimiento fundamental en el pensamiento del azar como fuente de creación.
 
“Objet trouvé” viene del francés , y literalmente significa objeto encontrado. El término se acuñó en el siglo 20, una época en que muchos artistas desafiaron las ideas tradicionales sobre la naturaleza del verdadero arte . Los dadaístas plantearon la idea de que cualquier objeto puede ser una obra de arte si una persona reconoce su mérito estético. " Objet trouvé " puede referirse a los objetos cuya belleza es el resultado de fuerzas naturales , así como a los hechos por el hombre artefactos ( tales como bañeras, restos de automóviles , o chatarra ) que no fueron creados originalmente como arte, pero se muestran como tales.
 
Para nosotras, en este caso, el objeto encontrado no es tanto la idea de que cualquier objeto puede ser valorado en el momento en que el artista lo ensalza como obra de arte, sino que el azar puede en cualquier momento cruzar tu vida y transformar tus proyectos. Cuando uno esta atento e intuitivo a algo que busca, Zas! Viene el azar y actúa.
 
*El titulo del proyecto surge de una manera azarosa al buscar “Objet trouvé” en internet
 
¿Cómo se puede editar el azar?
 
A partir de aquí y releyendo las bases del memorial, nos surgió una pregunta: ¿Como podemos editar el azar? ¿Es acaso el azar editable? Nos pareció una premisa tan contradictoria, pero a la vez tan llena de sentido y cercana a las nuevas corrientes del grabado como técnica no ligada a la reproducción, que nuestras propuestas quieren partir de esta pregunta.
 
Trabajamos a partir de un nuevo contenedor encontrado (¿como hacerlo editable?), no mayor que 50x50x50 cm., que nos determinó la forma, dimensiones, y en cierto modo el contenido.
 
El método de trabajo fué trabajar cada una de forma individual la propuesta para luego interaccionarlas. 
 
María Lucas
 
El Azar: El termino Azar viene del árabe  az-zahar, que quiere decir dado.
El dado nos da un resultado aleatorio de una de sus seis caras cada vez que lo tiramos. Las decisiones en la vida de las tienen también este componente azaroso, decidir huir de una ciudad, cambiar de lugar de residencia, coger un tren, etc comportan  situaciones que son imprevisibles y que producen acontecimientos no previstos.
Una serie de eventos  casuales y azarosos han decidido que mi trabajo quede determinado por la interrelación entre dos personajes de la historia: El filósofo  ensayista Walter Benjamin y el tipógrafo editor Emilio Sdun. Los dos Alemanes  que terminan su biografía en España.
La casuística me llevó a visitar Portbou, comenzando mi trabajo fotográfico en la estación de tren y el cementerio de esta ciudad.
Estas casualidades  ayudaron a realizar mi trabajo, en el que utilicé la fotografía   (técnicas antiguas) y la tipografía sobre papel Japón. 

 
 
 
Anna Comellas
 
Cuando uno entra en una librería llena de volúmenes suele saber lo que busca. Sin embargo, no siempre es así. Muchos escritores han hablado del impulso que uno siente hacia libros de los que desconoce tanto el título como el autor; el mismo título, una foto en la portada, la encuadernación, el nombre del autor que nos puede sugerir época, país, origen… nos atrae y nos hace elegir ese libro. Una vez más el azar te puede sorprender y encontrar uno de los mejores libros que uno ha leído. Esto es lo que me ocurrió hace unos años con un libro de George Buchner, Lenz, que a pesar de ser magnífico y muy conocido, sus referencias no me habían llegado. A partir del momento en que leí el libro encontré varias citas: un texto de Canetti, un libro de artista de Rodney Graham que vi en el MACBA de Barcelona, un comentario de Vila Matas… Pero fue el azar, una vez más, el que me sugirió un proyecto que realicé en 2011 y que expuse bajo el título *“Des de la foscor del somni”. El deambular de Lenz por el bosque, es como el deambular por la vida en donde el azar juega un rol determinante.
Técnicamente estaba trabajando con papeles de calco y el proceso de copia que conlleva su uso, tan cercano de algún modo al mundo de la impresión y el grabado. Mis trabajos son una serie de grabados, litografía y tipografías en los que se mezclan elementos del grabado tradicional con la impresión sobre/con papeles de calco.
Des de la foscor del somni